¡Comenzamos con la digitalización masiva de libros antiguos en La Paz!

06.10.2021

Nuestro Club de Lectura La Paz junto a la BDB, inicia la digitalización masiva de libros antiguos con nuestro SCANNER de última tecnología especialmente diseñado para el cuidado y preservación de este tipo de libros con valor patrimonial. 

Nuestra miembro del Club y escritora Laura Valentina nos explica mayores detalles del proyecto en el siguiente post, además al finalizar el post podrás llenar un formulario de apoyo al proyecto en el que puedes indicar si deseas prestarnos un libro antiguo para la digitalización o si deseas ayudar al proyecto mediante un voluntariado.

Juntos lograremos preservar la información contenida en los libros antiguos. 

¿Me prestas un libro?

Artículo escrito por Laura Valentina Saavedra

Sabemos que los libros se convierten, con el paso del tiempo, en un patrimonio personal muy valioso para sus propietarios.

Una colección empieza siempre con un libro especial.

Los lectores más arriesgados fantasean con tener una biblioteca en casa y, mentalmente, reacomodan sus espacios, buscando entre las paredes de su hogar, ese lugar dónde ir almacenando los títulos que van marcando las historias que han vivido.

Desde una edición de lujo de "El Principito" o quizás una, heredada de los abuelos de "El retrato de Dorian Gray" con la réplica exacta de la firma de Oscar Wilde, junto con un prefacio breve de su biografía, ventana a su tumultuosa vida. Quizá manuscritos propios, ajenos o prestados que hayan comenzado a ser leídos en siglos pasados, cuando la historia que hoy conocemos como historia todavía no había sido plasmada en otros libros.

Existen también ediciones infinitas, extensas y resumidas, cada una más distinta de la otra, de novelas clásicas y cardinales como El Quijote de la Mancha. Las colecciones privadas más pretenciosas serán aquellas que resguardan copias labradas en cuero auténtico con hojas gruesas, las más parecidas al pergamino antiguo.

¿Y qué decir de aquellos libros escritos a principios de los eventos más contundentes de nuestra propia historia? Novelas acariciadas por máquinas de escribir, cuyas letras van desvaneciéndose por los años y la luz. Novelas, relatos y memorias de las guerras, de los héroes y de los mártires y sus testigos. Sáenz, Borda, Céspedes, Arguedas. Colecciones infinitas de Adela Zamudio. ¿Cuántas bibliotecas personales guardan cuidadosamente sus obras con temor a ser leídas por si una de sus hojas, mal doblada, pueda deshacerse al contacto con la modernidad de estos tiempos?

Es que, los libros, no están hechos para ser almacenados como ornamento dentro de estantes o vitrinas. Ni son trofeos, ni palotes de un marcador que mida la inteligencia de un lector. Los libros existen para ser leídos, releídos y compartidos. Sus historias han trascendido porque sus hojas permanecen invencibles ante el paso del tiempo narrando los mismos personajes en sus mismas aventuras.

¿No es lógico, pues, que entonces pidamos prestado un libro a aquel amigo cuya biblioteca personal nos causa tanta envidia?

Tan delicados como son los libros en cuanto llegan a nuestras manos, merecen ser vividos y amados, algunos se convertirán en almohada y compañeros de nuestras mejillas y otros recogerán lágrimas. Es inevitable que, al vivirlos, se desgasten. Los libros no pueden mantenerse perfectos, por más que los dueños del patrimonio inviertan todo su tiempo y dinero en conservarlos de esa manera.

...y si es tan grande el temor de que los tiempos modernos nos alejarán de esas copias trascendentales, antiguas, inigualables e invaluables eventualmente. ¿Por qué no las digitalizamos?

No solamente cumpliríamos con el anhelo de esos objetos inanimados y de sus autores de ser leídos, sino que enriqueceríamos enormemente las bibliotecas digitales, ampliando de este modo el acceso de más personas hacia la literatura que a veces creemos olvidada.

Escanear un libro, hace algunos años, podía causarnos terror, de solo imaginar que el lomo de los libros pudiera romperse o las letras borrarse al repasarlos una y otra vez por la fotocopiadora. Hoy es un poco más fácil, y en el Club de Lectura La Paz, tenemos el espíritu de innovar y ayudar a que aquellas bibliotecas de las que algunos nos sentimos tan orgullosos, sean también de todos los demás.

Mediante este proceso de digitalización de bibliotecas personales -quizá el proyecto de este tipo más grande y más ambicioso que se ha hecho hasta ahora a nivel Bolivia- pretendemos que la lectura se vuelva tan accesible, pero tanto, que cuando aparezcan excusas para no leer, queden desechadas ante la infinita posibilidad de oportunidades para sí hacerlo.

Porque si todavía no has encontrado un libro que te enamore, quizá está en el librero de alguien más y es una edición única, esperando a ser digitalizada para ti.


Autor del post: Laura Valentina Saavedra (Laurentina)

Nació en la ciudad de La Paz, tiene 29 años y actualmente es estudiante de Biología. Obtuvo el primer lugar en la categoría C (para mayores de 18 años) del VII Concurso Municipal de Literatura infantil "Historias Chiquitas y Ch'ukutas" con 'El sombrero de Edgar'. También publicó el cuento 'Ana tiene hambre' en el blog del Club de Lectura La Paz hace poco. Es una aficionada a la lectura y a la escritura.

Puedes seguir a Laura Valentina por Instagram haciendo clic en el siguiente link: https://www.instagram.com/brujulaliteraria/

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